Después de casi tres años pude tener contacto con una de la personas que más a marcado mi vida y que por cosas del destino no había cruzado con él más que miradas y algunas sonrisas.
Este hecho me hizo recordar como conocí a una buena amiga e inseparable compañera de aventuras, esa buena niña que siempre me hace sonreír llamada Jazmín.
Hace aproximadamente cuatro años que la conocí, pero mi timidez era tan extrema que tuvieron que pasar cerca de cuatro meses para poder entablar una buena conversación con ella, ciertamente la vida es muy curiosa, por que aunque no me pude acercar en ese tiempo a él joven mencionando anteriormente este mismo sirvió de pretexto para establecer el principio de una gran aventura.
Al comentarle a Jazmín las noticias más recientes de mi vida, como que aquel muchacho había vuelto a aparecer en mi vida, me dio ánimos para saludarlo, esto al final resulto productivo pues me dejo con un buen sabor de boca. Regresamos en el tiempo a esos momentos donde éramos pequeñas...
- ¿Recuerdas cuando te dije que H... (mantendremos en anonimato) me gustaba ?
- jajaja si, yo te pregunte ¿quién es H...?
Vaya que pasa rápido el tiempo, ahora mi vida a cambiado y girado varias veces y ella sigue aquí, siempre sincera, logrando sorprenderme, dispuesta a escucharme y hacer cuanta cosa se nos ocurra, desde hacer un collar con plantas hasta caminar por donde sea tomando fotos y platicando, esa es mi gran amiga Jazmín, aquella que cada vez me deja con una sonrisa de oreja a oreja. Por todo eso y más gracias.
sábado, 4 de septiembre de 2010
martes, 24 de agosto de 2010
Una gota de agua.
Alguna vez, mientras miraba la lluvia caer sobre el vidrio del camión, vino a mí una pregunta: ¿cómo es la vida de una gota de agua? Así que invente la siguiente historia:
Había una vez una gota de agua que era muy rebelde siempre se preguntaba por qué sus hermanas caían y se quedaban quietas esperando que el sol las llamará para estar a su lado, Cony (la gotita de agua), cada vez que caía buscaba nuevos caminos, observaba todo lo que pudiera, estuvo en valles, montañas, playas, ciudades en todo el mundo París, Londres, Tokio... buscaba el lugar a donde ella pertenecía, su hogar. Así que siguió viajando, haciendo amigos, pero aún no encontraba su hogar.
Un día cansada decidió bajar a nadar en un lindo río, ahí se quedó soñando como sería el lugar a donde ella pertenecía, cuando despertó se encontró atrapada en una pequeña y transparente botella, asustada miro a su alrededor y notó que había muchas más botellas llenas de agua, de repente una mano se acercó a ella y tomo la botella que contenía a la pequeña Cony quien tenía los ojos cerrados pues no sabía que estaba ocurriendo, cuando abrió los ojos se encontraba dentro de una boca, la cual pertenecía a una joven que estaba enamorada. Cony como siempre sigo explorando donde estaba, mientras tanto la joven disfrutaba de una hermosa tarde al lado de su amando, quien le tenía una sorpresa al final del día.
Cony encontró grandes amigos, quienes le dijeron que estaba en al cuerpo humano y algunos órganos le explicaron como funcionaban y que la presencia de Cony y sus hermanas era vital en ese sistema. Afuera el momento de la sorpresa había llegado y la presencia de Cony fue requerida al salir por los ojos de la chica quien lloraba de felicidad por qué su novio le había dicho que la amaba profundamente y le propuso matrimonio, en ese momento Cony supo que había encontrado su hogar, su razón de ser, la felicidad.
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